
La imposición de VCF: ¿se está saliendo VMware del mercado por sus precios?
Sabes que algo va mal cuando incluso los clientes más fieles a VMware empiezan a hablar de marcharse. Si has seguido los debates en las comunidades de VMware últimamente, el mensaje es unánime: los usuarios han pasado del enfado a cuestionarse seriamente si el nuevo modelo de precios de VCF bajo la dirección de Broadcom resulta sostenible.
¿Qué está ocurriendo exactamente? En pocas palabras, VCF lo absorbe todo, y la transición dista mucho de ser pacífica.
VMware Cloud Foundation pasa a ser el producto principal
Tras adquirir VMware, Broadcom no perdió el tiempo a la hora de recortar el catálogo. Las licencias perpetuas han desaparecido. Los paquetes de producto son ahora supuestamente más simples: tienes que elegir entre dos combinaciones, VVF (vSphere Foundation) y VCF (VMware Cloud Foundation). Sobre el papel suena fácil.
Para muchos clientes, sin embargo, se parece menos a una elección y más a un empujón forzado.
A partir de los testimonios recopilados en la comunidad, el reparto de costes queda así:
- VVF, el paquete inferior, ronda entre $150 y 190 por núcleo al año.
- VCF, la opción con la pila completa, se sitúa entre $300 y 400 por núcleo al año.
- La compra mínima exigida es de al menos 72 núcleos por pedido. A otros les han llegado a pedir 96.
Y eso es solo el principio. Varios usuarios aseguran que sus comerciales les presionaron directamente para contratar VCF aunque no necesitasen la mayoría de sus prestaciones avanzadas. Algunos recibieron presupuestos de VCF que alcanzaban los $6.5 millones para un acuerdo a 3 años, manteniendo exactamente el mismo recuento de núcleos que en su contrato anterior pero multiplicando el coste por 10.
Los usuarios se sienten acorralados y decepcionados
Las conversaciones reflejan un panorama complicado. Es verdad que VMware incluye más piezas de software, pero los clientes sienten que se les obliga a pagar por componentes que no necesitan ni han pedido.
Un administrador contaba que en VMware le dijeron que debía pasar obligatoriamente a VCF "porque es el futuro", a pesar de que su infraestructura encajaba mucho mejor en el paquete más ligero de VVF. A otro le pasaron una oferta de $300 por núcleo con un supuesto descuento del 20%, condicionada a firmar un compromiso de permanencia de 3 años. Además, le aclararon que en teoría podía rescindir el contrato tras el primer año, pero que "era muy poco probable que Broadcom lo autorizase".
Un comentario resumía el sentir general con total franqueza:
"No existe información transparente sobre precios porque los comerciales de VMware se inventan las cifras en función de cuánto dinero creen que pueden sacarte".
No es precisamente algo que transmita confianza.
Precios, mínimos, confusión y vuelta a empezar
Esto es lo que revelan los datos compartidos por los usuarios:
- VCF ronda entre $300 y 400 por núcleo y año.
- VVF se sitúa entre $150 y 190 por núcleo y año.
- Las ediciones vSphere Standard y Enterprise Plus han quedado descatalogadas.
- VVF solo se puede presupuestar por un único año.
- Algunos comerciales ofrecen presupuestos sospechosamente bajos para despliegues de VCF en edge a $40 por núcleo (algo que muchos consideran engañoso).
- El licenciamiento mínimo parte de 72 núcleos, con casos donde se exige subir a 96.
Las tarifas indignan a los administradores, pero la falta absoluta de claridad molesta todavía más. Una aportación lo explicaba con precisión:
"Pagamos por VVF unos €50 por núcleo y sí, solo nos dejan contratar un año bajo la advertencia de que este precio es válido para 2025 y que en 2026 la situación puede ser completamente distinta".
Si parece un laberinto tarifario, es porque lo es. Para un desglose presupuestario de lo que este giro representa para un equipo de TI pequeño y cómo reaccionar, consulta la realidad del licenciamiento de VMware en 2026.
Reacciones entre la frustración y el abandono
Era de esperar cierto descontento, pero la reacción va mucho más allá de las quejas habituales. Varios responsables ya planifican su salida:
"Nos hemos dado un margen de 1.5 años para abandonar el ecosistema de VMware".
"¿Por qué un software que ejecutas en tus propios servidores se licencia según el número de núcleos que tienes? Es algo absurdo".
"A largo plazo está claro que esto va a destruir a VMware".
Algunos están migrando hacia Oracle Cloud VMware Solution (mientras siga incluyendo los derechos de uso en la cuota) o valorando plataformas de código abierto. Otros se preparan para que Broadcom elimine VVF por completo, después de que un comercial dejase caer que podría desaparecer en unos 18 meses.
Incluso circula la teoría de que el equipo de ventas de VMware lanza ofertas artificialmente baratas de VCF Edge solo para frenar migraciones hacia Hyper-V.
En conclusión: VMware está quemando su reputación
En realidad esto es un problema de confianza tanto como de producto. Los clientes de VMware han dedicado años, e incluso décadas, a construir sus sistemas sobre este catálogo: aprendiendo sus herramientas, certificándose, formando a sus plantillas y diseñando sus centros de datos en torno a su arquitectura.
Ahora, con Broadcom al mando, muchos sienten que los tratan como simples partidas de ingresos en una hoja de cálculo. En un entorno así, los clientes hacen algo más que quejarse. Buscan alternativas, ya sean plataformas de código abierto, arquitecturas nativas de nube, soluciones basadas en KVM o directamente proveedores de nube pública.
Un cambio de licencias convertido en crisis de identidad
Broadcom quiere a todo el mundo en VCF: la pila completa, fuertemente integrada y estrechamente controlada. Para muchas empresas, eso no encaja con lo que necesitaban, y cuando de repente tienes que pagar 3 o 10 veces más por la misma cantidad de núcleos, hasta los entornos más fieles empiezan a buscar la puerta de salida.
Ahora mismo da la impresión de que VMware intenta convertir a cada cliente en un adoptante corporativo de VCF a gran escala, incluso si lo único que querían era ejecutar un puñado de máquinas virtuales con un soporte técnico solvente.
Quizá la jugada les funcione a corto plazo y las grandes cuentas sigan pagando las facturas. Pero si Broadcom sigue tratando a sus usuarios como si no tuvieran alternativa, no debería sorprenderse cuando muchos decidan marcharse.