
USB frente a SATA: el debate del almacenamiento de PBS virtualizado
Reducir el tamaño de tu infraestructura no debería obligarte a replantearte toda tu estrategia de backup, pero las cosas se dan así. Un aficionado al homelab tuvo que empaquetar su laboratorio (Proxmox en un servidor, Proxmox Backup Server (PBS) en otro y Pi-hole en una Raspberry Pi) y terminó quedándose con un solo equipo y sin espacio, ni físico ni eléctrico, para mantener el resto encendido.
Stop Relying on SMB: Why You Need Proxmox Backup Server
PBS había funcionado sobre bare metal durante meses, lo que ofrecía un esquema mental muy limpio con el hipervisor por un lado y las copias de seguridad aisladas por el otro. Ahora PBS pasaba a ser una VM, con OPNsense virtualizado también y Pi-hole como siguiente candidato. Eso planteó de inmediato la duda de dónde deben residir los datos de PBS cuando el propio PBS es un sistema invitado.
En teoría, el hipervisor nunca debería guardar su propio bote salvavidas, pero los homelabs no entienden de teorías puras. Funcionan con piezas sueltas que tienes por casa, y así fue como un disco SATA de 4TB acabó enfrentándose en duelo directo contra un disco duro USB.
El primer disparo: "USB jamás por fiabilidad…"
La primera opinión cayó con esa contundencia que la gente suele reservar para el cableado de red o las discusiones religiosas: "USB absolutamente NO si buscas fiabilidad".
La propuesta técnica era clara:
- Añadir almacenamiento extra por NVMe o SATA directamente al servidor de Proxmox.
- Pasar ese disco mediante passthrough directo a la máquina virtual de PBS.
- Formatearlo, montarlo y usarlo como almacén de datos (datastore).
Si el servidor anfitrión muere, sacas el disco, lo pinchas en una instalación limpia de PBS y las copias de seguridad reaparecen al instante.
La réplica: "El USB no es el villano aquí"
Otra voz salió al paso. Nadie quiere un pool enorme de ZFS colgando de un cable USB como si fuera un adorno de Navidad, pero un disco USB dedicado exclusivamente a las copias de seguridad de PBS tiene una ventaja enorme: puedes desenchufarlo físicamente.
Si el servidor arde o sufre una sobretensión eléctrica, a un disco desconectado no le pasa absolutamente nada. El almacenamiento en frío sigue siendo el truco más fiable que existe, y encaja a la perfección con la conocida "regla 3-2-1":
- 3 copias de tus datos
- 2 soportes o medios diferentes
- 1 copia guardada en otra ubicación
El giro práctico: "De todos modos me sobra un disco SATA de 4TB…"
El autor de la consulta acabó tomando una decisión con mucho sentido común. Ya tenía por ahí un disco SATA de 4TB muerto de risa, así que optó por el passthrough SATA. Un participante lo confirmó: "Exacto. Formatea en EXT4, monta la unidad y listo".
Las alternativas: NAS, NFS y el sueño de las copias externas
Otros usuarios compartieron sus configuraciones particulares:
- Varios montaban los datastores de PBS sobre un recurso compartido NFS desde un NAS.
- Otros enviaban copias de seguridad a almacenamiento de objetos compatible con S3.
- Uno ejecutaba PBS desde una unidad USB, sincronizando cada noche con una segunda instancia de PBS.
Opciones como Backblaze B2, OneDrive (de forma provisional) e iDrive E2 también aparecieron en la lista, como deseos pendientes de presupuesto tras el traslado.
Otra propuesta planteó un esquema en dos niveles, el equivalente en homelab a echar el cerrojo dos veces:
- Disco SATA asignado por passthrough a PBS como datastore principal
- Un disco USB también en passthrough para copias de seguridad duplicadas
- Tarea diaria de sincronización totalmente automatizada
El cambio de tercio: "El passthrough no es virtualización real"
Entonces llegó una postura discordante. Asignar un disco físico mediante passthrough no es virtualización real, según este argumento, y ata a PBS al servidor físico, mientras que un disco virtual (qcow2 en USB o en otro soporte) mantiene la portabilidad intacta:
- No hace falta reinstalar PBS si el anfitrión cae
- No hace falta reconstruir el datastore
- Mueves el disco, vinculas el almacenamiento y arrancas la máquina virtual de PBS
Es una postura minoritaria, pero tiene sentido si valoras la modularidad por encima de todo.
El dilema de fondo: ejecutar Proxmox y PBS en la misma máquina
Mucha gente coincidió en que tener PBS y PVE en la misma máquina es perfectamente válido. Algunos lo consideran una mala práctica y otros creen que es una exageración sin fundamento. Alguien lo explicó sin rodeos: "No tengo espacio ni dinero infinitos".
En un homelab, las decisiones se toman en función de:
- El hardware del que ya dispones
- El espacio que puedes dedicarle
- El consumo eléctrico que puedes asumir
- Tu tolerancia personal al riesgo
- Si una solución bastante buena supera a una solución perfecta
No virtualizó PBS por elegancia arquitectónica, sino porque no tenía ningún otro sitio donde meterlo.
Entonces, ¿USB o SATA?
Ni el USB ni el SATA son la opción universalmente correcta. Cada uno resuelve una prioridad distinta.
Si tu objetivo principal es la estabilidad en el funcionamiento diario, el passthrough SATA se impone, porque es rápido, robusto y limpio. Si buscas una copia fría, desconectada y a prueba de catástrofes, el USB es el ganador: lo desconectas, lo guardas y te lo llevas a otra ubicación. Si te importan la portabilidad y reconstruir el entorno en minutos, ganan los discos virtuales. Y si el presupuesto manda, utiliza cualquier disco de repuesto que tengas en un cajón.
Si quieres cumplir la "regla 3-2-1", combina opciones: almacenamiento local por SATA, copia en disco USB y replicación a la nube mediante rclone. No existe una única forma correcta de ejecutar PBS como máquina virtual, solo la que mejor encaja con tu casa, tu hardware, tus rutinas y tu tolerancia al desorden.
El resultado final: un disco de 4TB, PBS virtualizado y tranquilidad mental
Aprovechó el hardware que ya tenía y montó algo adaptado a sus circunstancias actuales:
- Un disco de 4TB asignado directamente a PBS por passthrough
- Formato EXT4
- Copias de seguridad virtualizadas corriendo dentro de la misma máquina que PVE
- Planes para replicar a la nube cuando el presupuesto lo permita
No es una arquitectura sofisticada ni lo que desplegaría un departamento corporativo de TI, pero es real, práctica y completamente sostenible.